Correr acompañado es bueno para la salud

Un reciente estudio científico concluyó que correr con otros es mejor, debido a que el contacto social anula los efectos negativos que los ejercicios físicos tienen sobre la actividad cerebral.
La interacción social puede proteger al cuerpo y al cerebro de experiencias estresantes.

La moda llegó para quedarse. Desde la década de los 80, son millones las personas que han adoptado el trote como un estilo de vida. No hay ciudad importante que no tenga su propia maratón y las de Nueva York, Berlín, París, Las Vegas, Londres, Vancouver, Praga y la Corrida de San Silvestre, la noche del Año Nuevo, son hitos imperdibles para los fanáticos runners.

Razones para correr hay muchas y los fanáticos trotones se las conocen al dedillo. Que es un medio de entrenamiento cardiovascular; que es accesible a todo el mundo, pues no se necesita infraestructura, pagar cuotas ni pertenecer a un club; que lo practicas al aire libre y puedes disfrutar del paisaje; que es simple de aprender; que sirve para reducir el stress; que ayuda a bajar de peso; que puedes entrenar cuando desees; que te hace sentir bien; que no hay edad tope; que el equipo no es caro.
Y, como dicen los Santiago Runners, “cuando corres, estás en buena compañía. Millones de personas, incluso tres de los cuatro últimos presidentes de Estados Unidos, corren por salud, diversión o competición”.
Y es el tema de la compañía al trotar o correr el que ahora se está investigando. Y, según dicen los expertos, aquí no se aplica la popular frase “mejor solo que mal acompañado”.
De acuerdo a un reciente estudio científico, publicado por la revista Nature Neuroscience, correr acompañado estimula la generación de células cerebrales y, por el contrario, correr a solas – lo que para muchos es una forma de relajarse tras un duro día de trabajo – no es tan beneficioso para la salud.
Interacción social positiva
Según Elizabeth Gould, profesora de psicología de la Universidad de Princeton y co-autora del estudio, cuando se hace acompañado o en grupo, correr estimula la neurogénesis. No obstante, cuando se corre solo, estos efectos positivos se suprimen.
Sin embargo, y en “aparente” contradicción, también aumentan la percepción espacial y la comunicación entre las neuronas.
Por lo mismo, los investigadores trataron de determinar las causas de esta supuesta anomalía. El equipo de investigación comparó el nivel de células cerebrales en ratas sedentarias y ratas que corrían en una rueda de ejercicio, tanto solas, como en grupo.
Tal como lo esperaban los científicos, las ratas activas experimentaron un crecimiento de células cerebrales mayor a las sedentarias. Pero lo que sí causó sorpresa en los investigadores, fue verificar que las ratas en aislamiento tienen menor crecimiento neuronal, comparadas tanto con las “sociales deportivas”, como con las sedentarias.
De acuerdo al estudio, este efecto está directamente relacionado con el rol de las hormonas de estrés que se secretan durante el ejercicio.
Los cientificos se basaron en investigaciones anteriores que demostraron que estas hormonas afectan las funciones cerebrales disminuyendo la neurogénisis y promoviendo la perdida de memoria.
Asimismo, otras publicaciones concluyeron que a pesar de que el ejercicio aumenta la presión sanguínea del cerebro, una actividad física extenuante eleva el nivel de hormonas de estrés (corticoesteronas) tanto en humanos como en animales.
Y aunque – en el caso del experimento – el incremento de la corticosterona era similar en ambos casos, los animales que corrían solos eran los únicos vulnerables a su influencia negativa, ya que debido a la falta de interacción social, una experiencia que normalmente es beneficiosa puede tener una influencia potencialmente perjudicial en el cerebro.
Por lo mismo, los resultados de la investigación son evidencia de que la interacción social puede proteger al cuerpo y al cerebro de experiencias estresantes. ¿Las razones? Los científicos sostienen que el contacto social anula los efectos negativos que los ejercicios físicos tienen sobre la actividad cerebral.
A pesar de que este reciente estudio aporta nueva información en el área del ejercicio y el entorno social, la profesora Gould admite que los resultados en las ratas no necesariamente se aplicarían para los humanos. “Para la mayoría de las especies, la interacción social es muy natural, pero la diferencia está en que las ratas experimentarían un mucho mayor estrés que los humanos ante el aislamiento. Por otra parte las ratas serían una especie altamente motivada con el correr mientras que los humanos no” (EMOL).
Los autores destacan, sin embargo, el importante rol que cumple el contexto social en determinar cómo las funciones físicas básicas afectan al cerebro y al cuerpo en general.
Y es que el tema general dentro del estudio – que la interacción social, o la falta de ésta, pueden alterar la sensación de estrés – está bien fundado en investigaciones con humanos.
El aspecto nuevo que aportó este estudio es que el apoyo social no sólo acelera la recuperación que sigue a un evento negativo, sino que facilita los aspectos benéficos de un evento positivo.
Pero no todo es malas noticias para los corredores solitarios: las ratas aisladas podían obtener los mismos beneficios cerebrales que sus congéneres, aunque para hacerlo tenían que correr durante mucho más tiempo.
Fuente:
http://www.entelchile.net/familia/ciencia/correr_acompanado/correr.htm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: