Continuacion- Cronica 2 amigos Runners Colombianos

MARATON DE SANTIAGO 2008:

Por Alexander Ospina
opla20@hotmail.com Bogotá, abril 9 de 2008

A poco de iniciar el viaje a Chile, con mi hijo Jerónimo y mi compañero de viaje Ricardo Becerra (mi querida esposa Pilar está detrás de la cámara. (A. Ospina, 2008)

Faltando pocos días para la gran cita a tan solo dos días del evento los nervios empiezan a aparecer el sueño no lo puedo conciliar y la preparación y entrenamiento esta llegando a su fin. En el aeropuerto mi esposa Pilar y mi hijo Jerónimo me acompañan en la partida a tierras australes donde nos mediremos a otros 11999 atletas y al sueño de toda la vida correr mi primer maratón partimos a las 9:50 de la noche 30 minutos de retraso, nos espera una larga noche, hacia las 4:00 de la mañana hacemos nuestro arribo a Santiago de Chile, pasamos a inmigración, cambiamos algunos dólares por pesos chilenos (un dólar vale $432 pesos chilenos) y tomamos un taxi rumbo a donde nuestro anfitrión Nelson Núñez, corredor local y miembro de Vespucio Runners, el nos esta esperando nos recibe en su apartamento y compartimos por algo mas de una hora luego nos retiramos a descansar, ya hacia el medio empezamos nuestro turismo por Chile.
Recorrimos los centros comerciales, visitamos buenos restaurantes y dimos nuestro paseo en metro. Al día siguiente nos dirigimos a Viña del Mar y Valparaíso, recorrimos estos dos puertos, sus costas y tuvimos el privilegio de compartir con otros turistas de Ecuador, Chile, Brasil, Estados Unidos, Perú y Francia. Nos percatamos que la gente en Chile le gusta entrenar en la noche y se ve mucho corredor solitario o en pareja. Pasamos la siguiente noche en Viña del Mar y temprano en la mañana salimos a entrenar con mi amigo y compañero de viaje Ricardo, disfrutamos del paisaje, de la playa, de su gente lo que nos hace olvidar el terrible frío y espesa neblina que estaba haciendo esta mañana. Aprovechamos el resto de día para hacer turismo y en la noche la cena de pastas con los compañeros de Vespucio Runners gente muy cálida y amable los cuales nos hicieron sentir como en casa, compartimos un buen vino hablamos de Colombia, entregamos nuestros recuerdos, hablamos de nuestras carreras y ellos también nos compartieron sus experiencias.

El día sábado fue la entrega de los kits, fuimos en compañía de nuestro amigo Nelson y Maria José este día hubo diversas conferencias, venta productos de los patrocinadores, ropa deportiva, las fotos con nuestros amigos y el almuerzo con pastas, en la tarde aprovechamos para realizar compras ya que el día siguiente estábamos seguros que no tendríamos tiempo ni las fuerzas para hacerlas, por supuesto debíamos comprar un buen vino bajo la experta asesoría de nuestro anfitrión. En la noche a preparar las cosas para el gran día conversamos con mi amigo Ricardo y recordamos todos los entrenamientos, la planeación de nuestra meta EL MARATON DE SANTIAGO. Al final nos retiramos a descansar y a tratar de dormir. Para el momento de la verdad nuestros amigos de Vespucio Runners Team alquilaron un bus el cual nos llevaría a punto de partida allí llegamos hacia las 7:00 de la mañana hora local, las fotos con nuestros colegas y empezamos a calentar, la ansiedad se hace presente y el nerviosismo inevitable, conmigo el tricolor Colombia y en el punto de partida alguien me grita de lejos “hey! Colombiano!”, si un paisano (Edgar) que vive en nuestro hermano país y que se emociona al ver la bandera colombiana. Con Edgar, otro colombiano quevive ne Chile y que se nos acercó al ver la bandera amarillo, azul y rojo. (A. Ospina, 2008)

Poco a poco lo minutos pasan y la hora cero se acerca la partida esta establecida a las 8:15 de la mañana, el reloj señala las 8:05 estos 10 minutos son eternos el locutor deja rodar unas palabras del record mundial de maratón, la gente grita, aplaude, se aglomera en la línea de salida pero de manera muy organizada hasta que se da la partida y comenzamos a devorar los primeros metros, el pulso lo tengo en las nubes pero rápidamente debo aminorar el paso y empezar a trabajar lo planeado, la gente grita arriba colombiano, a mi amigo lo pierdo de vista, llegamos al kilómetro dos, no me di cuenta el paso por el kilómetro uno mi tiempo es de 9 min 36 seg, debo bajar un poco para no sufrir al final.
Llegamos al kilómetro 5 el primer punto de hidratación, no hay agua solo un sorbo de Gatorade, el calor empieza a aumentar vamos por un falso plano ya que hay una ligera pendiente la cual seguirá por casi la mitad del recorrido, la gente se aglomera, aplaude, grita arriba Colombia, llegamos al kilómetro 10 el otro punto de hidratación otro sorbo de Gatorade la gente en Santiago esta acostumbrada a hidratarse poco, pero esto a mi me preocupa así que a partir del km 15 tomo dos o tres vasos mas de Gatorade casi no hay agua, a esta altura de la carrera me siento muy bien tengo muchas energía y mi amigo Ricardo lo perdí de vista. Llegamos al kilómetro 21 paso con 1 hora 39 min, me siento bien, aprieto un poco el paso pero al poco tiempo empiezo a sentir una pequeña molestia… una ampolla en el pie izquierdo a pesar de haberme aplicado vaselina esto me hace temer pero simplemente me digo a mi mismo no siento dolor y continúo.
Los kilómetros siguen pasando, cruzo los 30, los 31..36 y es aquí donde ya no empiezo a sentir las piernas, las plantas de los pies no las siento y aun cuando me siento con aire las piernas no me responden mi amigo Ricardo me alcanza y me anima para que continuemos juntos pero es demasiado para mi y debo bajar el ritmo, estos últimos kilómetro se hacen una eternidad y solo me alienta la imagen de mi hijo y mi esposa para llegar a la meta, la gente grita “vamos valiente te falta poco!”, “ya vas a llegar no pares!” yo lo agradezco pero la verdad a esta alturas sentía que ya no daba más, llega el kilómetro 40 el ultimo punto de hidratación, tomo cuatro vasos dos de agua y continúo la gente grita vamos, vamos aquí ya pienso en la meta en los dos kilómetros que me faltan, entro al último kilómetro, saco la bandera mi patria la gente me aclama VIVA COLOMBIA, buena Colombiano, entro en trance a lo lejos veo la meta siento ganas de llorar, beso la bandera de mi patria querida y cruzo la meta.
Después del nacimiento de mi hijo Jerónimo esto es lo mejor que me ha podido pasar últimamente, la realización de este sueño de años me llena de mucha alegría, en la meta nuestro gran amigo Nelson nos espera, nos felicita, nos acompaña nos anima. Ricardo ya había cruzado hacia unos minutos, la modelo me pone la medalla de finalista de mi PRIMERA MARATÓN y este registro que nunca olvidare 3 horas 45 minutos y 45 segundos.

No me queda mas que agradecer a Nelson Núñez quien es una magnifica persona y excelente anfitrión a todos los miembros del club Vespucio Runners Team que estuvieron muy pendientes de nosotros, a la Asociación Colombiana de atletismo Maser (ATLEMASTER), a nuestros del Club Olimpus por su apoyo y ánimo en esta aventura.

Fuente: http://www.clubol.org/index.php?option=com_content&task=view&id=185&Itemid=1

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