Testimonio Felipe Hevia 21K Costa del Pacifico

Hola amigos:

Quise relatar brevemente mi experiencia de ayer en Viña.

Soy amante del deporte y corredor en la medida de mis fuerzas. Me reeintegré al trote después de varios años, donde entre otras cosas fui operado de una hernia lumbar que me dejo invalido al punto de tener que usar muletas. Esto fue hace unos 4 años. En Junio llegue de Mexico y en Septiembre me integre a los VRT, después de estar corriendo en la misma avenida Vespucio desde que llegue.

Cuando me integre al grupo, vi un ambiente realmente grato, con gente que le gusta lo mismo que a mi. Esto me ha ayudado mas que nada en los dificiles momentos que estoy pasando. Es la mejor de las terapias o químico que ofrece el mercado.

Quise correr los 10K de UC/Líder para saber si realmente me la puedo, y si llegue bastante bien. Dije, si corro 10, podre correr 21! Pos me di el animo y me prepare como pude. Algo de Gym, algo de natación y trote, con llegadas al “muro de los lamentos” que me indicaban que si podía hacer 15, entonces 21, de todas formas.

Y llego la fecha! Mi hijo Francisco de 17 años que es mas alto y fuerte que yo, ya había corrido los 42 Km de Buenos Aires, varios 10 y otros tantos 21K, así es que pensé que seria un buen compañero y nos coordinamos para ir Juntos.

Después de varios intentos de irme con los amigos VRT y quedarme concentrado en las cabañas en Viña, finalmente y por razones personales, nos fuimos el Sábado 8 en Bus y nos quedamos en casa de una hermana en Reñaca.

El viaje lo disfrutamos, nos dimos un par de perdidas en el bus, pero la conversa nos acorto el viaje a Viña. Llegando nos fuimos a Valparaiso a comer una paila marina a “Los Porteños” clásica pica que se las recomiendo. B.B.B.

Pudimos descansar y dormir bastante bien. El día de la carrera, llegamos al punto de los 21K, medio preocupado porque pensé que era mas cerca, desde Reñaca, pero en fin ya estábamos embarcados en esto. Llegando al lugar de la partida, me sorprendió tanta gente, y desde hacia rato entusiasmada en el lugar. Me sentí como en casa cuando vi a Nico y otros amigos.

Se me complicó el panorama cuando vi que no había baño y que la fruta que desayune comenzaba a hacer efecto. Buscamos un rincón, encontramos un camino de tierra, de donde venían e iban muchos corredores, así es que asumí que era el lugar… tras unos matorrales deje mis nervios.

Total que hacia bastante frío, solo nos acompañamos de una botella de agua y comenzamos a movernos para palear el frío. Nos fuimos al lugar de la largada, Francisco me insistía que nos fuéramos hasta el final del grupo, pero la multitud no nos permitio movernos, así es que nos instalamos casi de los primeros y comenso la cuenta regresiva… 10-9-8….partieron!!! Me encanto, porque rápidamente nos aclimatamos a un tranco tranquilo, dejamos que todo fluyera naturalmente y nos dejamos llevar por nuestro instinto bípedo.

Francisco me iba dando animo todo el camino, me decía que los que nos pasaban a toda velocidad, mas adelante los volveríamos a ver, que no me preocupara, que todo estaba bien, me preguntaba a cada rato como iba, si tenia alguna molestia, muy lindo niño preocupado de su viejo.

Mi unica preocupación era que la fruta seguía acomodandose dentro de mi y que debía hacer algo y pronto. Total que al ver la refinería de Con-Con vi que se acababa el campito y que era ahora o nunca. Me fui de hacha tras un matorral y deje mis molestias en ese lugar. Me reintegre como nuevo! Entonces alarge la zancada, me sentía muy bien y comenzamos a alcanzar a algunos corredores. Francisco me decia que no me apurara pero me sentia muy bien a ese ritmo. Me sentía realmente bien, ni una sola molestia, livianito, pero empapado hasta los calcetines. Nos íbamos acercando cada vez mas a Reñaca, difrutabamos del paisaje, el mar a nuestra derecha, una brisa marina exquisita, una temperatura muy agradable para lo que estábamos haciendo y en general las cuestas que habíamos dejado atrás y los mas de 10 Km era bastante grato recordarlo como situaciones difíciles del pasado que ya habían sido perfectamente superadas y que lo único importante era disfrutar del grato momento, de la alegría de mucha gente que cantaba y se veía que estaba disfrutando esto.

Pero de repente como que me empezó a quedar claro que mi pata plana me traería problemas porque me empezó a doler el tobillo izquierdo y la zona del ciático que me tuvo con muletas, comenzaban a molestarme. Francisco me decía que olvidara las molestias y que pensara solo en cruzar la meta. Me dijo muchas cosas para alentarme como que al principio de la carrera uno corre con la cabeza, diciendo… si, esta fácil son solo 21 Km. demás los hago. que luego uno corre con el cuerpo y que cuando el cuerpo se acaba corre con el corazón. Y así fue, porque mientras seguíamos corriendo las molestias me obligaron a acortar la zancada y bajar el ritmo cada vez mas. Pero el seguía diciendome que “yo si puedo” Pense que todo lo que me propongo en la vida lo consigo y que debía llegar a la meta con mi hijo.

Cada vez el dolor del tobillo era mas intenso y me empezaron a doler las rodillas, que sumado al dolor de la pierna derecha, pensé que quizás debía llegar a la meta caminando. Cuando me di cuenta de que había bajado bastante el ritmo, le dije a Francisco que siguiera a su ritmo que no se quedara por mi. Me empese a sentir cada vez mas mal, las molestias aumentaban. Francisco no dudo mucho y en pocos minutos ya casi no lo veía, paso a muchos corredores y se desapareció. No se que fue pero cuando ya no lo vi mas, como que me vino un segundo aire y pude superar las molestias y el dolor y comencé a alargar el paso y aumentar la velocidad, tratando de alcanzar a corredores que también habían aumentado el ritmo pues solo faltaban 2 Km. Y fue como un sueño ese tiempo que duro poco, porque después de una curva vi la meta a lo lejos. Nuevamente había bajado algo el ritmo, pero el ver la meta me dio nueva fuerza y aumente, esta vez con mas fuerzas. Sabia que llegaría, pero lo importante ahora era llegar bien lo mas entero posible, así es que me cuide pero busque el punto que me permitiera ir a un buen ritmo sin agotar lo poco que me quedaba. Fue cuando escuche “dale Felipe” era Nico, estaba Vivi y no recuerdo bien quienes mas pero fue como una inyección de adrenalina directo a la vena porque me sentí mejor que nunca, con todas las fuerzas y en la medida que me acercaba a la meta, me alentaba mas ver a la gente que gritaba dandome animo y ver caras conocidas sonrientes que me alegraban y me daban fuerzas. Oscar Chau estaba con su cámara en mano, me sorprendió entrando a la meta, y me preguntaba como le hizo este amigo que corrió con la cámara todo el rato y yo que no podría haber llevado ni un alfiler de mas en el cuerpo.

No lo podía creer cuando cruce la meta… exactamente 2 Hr 9 segundos. Lo acabo de ver en mi reloj porque no lo borre. Quedara para la historia…. Francisco me abraso me pregunto como estaba, que no me detuviera y que después elongue.

Fue en ese momento cuando me di cuenta de que mis rodillas eran lo que debía atender y que el resto estaba bien. Caminamos, nos regresamos y fuimos a saludar a los amigos.

Realmente una experiencia inolvidable. Ahora se que si uno se lo propone, todo se puede conseguir en la vida.

Estoy muy contento de estar en este grupo, me da mucho gusto cuando los veo y siento que la fuerza que cada uno le pone a esto, se transmite. Solo es cuestión de dejarse llevar para sentir esta poderosa fuerza que nos une.

Un abrazo a cada uno y nos vemos pronto.

Felipe Hevia

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